En esta guía
El mínimo que hace útil un historial
Fecha, ejercicios en su orden, y de cada serie el peso y las repeticiones. Ese es el suelo. Por debajo de ahí no se puede responder a la única pregunta que le vas a hacer al historial dentro de tres meses: «¿cuánto movía yo en esto en mayo?».
Encima de ese suelo, dos cosas que aportan más de lo que cuestan: marcar qué series fueron calentamiento y anotar el esfuerzo con el que dejaste la serie.
Las sesiones a medias también se registran
Es la parte que más gente se salta y la que más distorsiona. Si te fuiste después del tercer ejercicio, el registro tiene que decir eso. Un entrenamiento incompleto guardado como completo hace dos daños a la vez: infla tu adherencia y deja un hueco inexplicable en la progresión de los ejercicios que no llegaste a hacer.
Lo mismo con las semanas que no pisas el gimnasio. Un historial con huecos honestos es información; un historial sin huecos porque los has borrado es una ficción.
Las notas: media línea, no un diario personal
La nota de una serie sirve para explicar el futuro, no para desahogarse. Lo que merece la pena escribir es lo que cambiará tu lectura del dato dentro de dos meses: «molestia en el hombro», «he dormido cuatro horas», «he subido demasiado rápido», «he cambiado de barra».
Todo lo demás sobra, y sobra de verdad: un historial donde cada serie lleva tres líneas de texto no se relee nunca.
Registrar no es el final, es la mitad
Un registro que no se mira es una colección de números. Los dos momentos en que se mira son muy concretos:
- Antes de cada serie, para saber qué peso poner. Es medio segundo si la herramienta te lo enseña sola.
- Cada cuatro o seis semanas, para decidir si algo tiene que cambiar.
Cómo queda registrada una sesión en Adderfit está en registrar entrenamientos, y qué se hace con esos datos después, en la guía de sobrecarga progresiva.
Preguntas frecuentes
¿Qué hay que registrar de cada entrenamiento?
La fecha, los ejercicios en su orden y, de cada serie, el peso y las repeticiones. Marcar los calentamientos y anotar el esfuerzo son dos añadidos que aportan mucho.
¿Debo registrar un entrenamiento que no he terminado?
Sí, y tal como fue. Darlo por completo infla tu adherencia y deja huecos sin explicación en la progresión de los ejercicios que no hiciste.
¿Qué escribo en las notas de una serie?
Solo lo que cambiará tu lectura del dato meses después: una molestia, mala noche, un cambio de material o de técnica. Media línea es suficiente.
¿Cada cuánto hay que revisar el historial?
Antes de cada serie para elegir el peso, y en profundidad cada cuatro a seis semanas para decidir cambios.
Esta guía es información general sobre entrenamiento de fuerza, no una prescripción individual. Los rangos que aparecen son referencias de uso común y no sustituyen la valoración de un profesional sanitario o de un entrenador titulado, especialmente si hay lesiones o patologías de por medio.